Calculadora de ROI y ROAS

¿Tu marketing deja dinero o lo quema?

Ingresa tu inversión y tus ingresos y descubre en segundos tu ROI, tu ROAS y tu ganancia real — con una recomendación personalizada de Orbis para mejorarlos.

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Dos métricas, una misma verdad: ¿es rentable?

ROI — Retorno de inversión

Mide cuánto ganas frente a todo lo que invertiste, en porcentaje.

ROI = (Ingresos − Inversión) / Inversión × 100

ROAS — Retorno sobre la pauta

Mide cuántos ingresos genera cada peso invertido en publicidad.

ROAS = Ingresos / Inversión publicitaria

El cálculo es orientativo y depende de la calidad de tus datos (atribución, margen real y costos no incluidos). Para una lectura precisa de tu negocio, un asesor de Orbis puede ayudarte a medirlo bien.

Preguntas frecuentes

Dudas sobre la Calculadora de ROI y ROAS

¿Cuál es la diferencia entre ROI y ROAS y cuándo conviene usar cada uno?

Es la duda más frecuente al usar la Calculadora de ROI y ROAS, y resolverla bien cambia por completo cómo lees tus números. Aunque ambas métricas miden retorno, no miden lo mismo ni responden la misma pregunta de negocio. El ROI (Retorno de Inversión) mide cuánto ganas frente a todo lo que invertiste, expresado en porcentaje, y su fórmula es ROI = (Ingresos − Inversión) / Inversión × 100. El ROAS (Retorno sobre la Pauta, o Return On Ad Spend) mide cuántos ingresos genera cada peso que pusiste específicamente en publicidad, y se expresa como un múltiplo: ROAS = Ingresos / Inversión publicitaria. Por eso un ROAS de 4x significa que por cada peso de pauta recuperaste cuatro pesos en ingresos.

La trampa que confunde a casi todos

La gran diferencia práctica es qué incluyes en el denominador. El ROAS solo considera el gasto en anuncios; el ROI debería considerar toda tu inversión: pauta, fee de agencia, herramientas, comisiones de marketplace, costo del producto y, si quieres ser estricto, hasta el tiempo de tu equipo. Esto explica una paradoja que vemos seguido en Ecuador: una campaña puede tener un ROAS espectacular de 6x y, aun así, dejarte un ROI mediocre o negativo cuando sumas todos los costos que el ROAS ignora. El ROAS te dice si el anuncio funciona; el ROI te dice si el negocio gana dinero. Confundirlos es la causa número uno de decisiones equivocadas de presupuesto.

Cuándo usar cada métrica

  • Usa ROAS cuando quieras optimizar campañas día a día, comparar canales de pauta (Google vs. Meta vs. Pinterest), o decidir dónde escalar presupuesto publicitario. Es la métrica operativa de quien gestiona anuncios.
  • Usa ROI cuando quieras saber si tu marketing, como inversión total, está dejando utilidad real al negocio. Es la métrica de dirección, la que importa para decidir si vale la pena seguir invirtiendo.
  • Usa ambas juntas para detectar fugas: si tu ROAS es alto pero tu ROI es bajo, el problema no está en los anuncios sino en tu margen, tus costos operativos o tu pricing.

Un punto que nuestra calculadora resalta y que conviene tener presente: el ROAS no descuenta el costo de lo que vendes. Si vendes un producto de $1,000 con $700 de costo, un ROAS de 2x (que parece bueno) en realidad apenas te deja margen una vez restada la mercancía. Por eso el campo opcional de margen de utilidad existe: te acerca a un retorno más honesto. Aun así, ningún cálculo en línea sustituye una lectura completa con tu contabilidad real.

Un ejemplo concreto para que no quede duda

Imagina dos negocios en Ecuador que invierten lo mismo, $50,000 en pauta, y ambos generan $200,000 en ingresos. Los dos presumen exactamente el mismo ROAS de 4x en el panel de su plataforma de anuncios. Hasta aquí, parecerían idénticos. Pero el primero es una marca de servicios con 80% de margen: de esos $200,000, le quedan $160,000 antes de pauta, y tras descontar los $50,000 de anuncios y, digamos, $15,000 de fee, su utilidad real ronda los $95,000. Su ROI es claramente positivo. El segundo es un revendedor con 20% de margen: de los $200,000 solo le quedan $40,000 de margen bruto, que ni siquiera alcanzan a cubrir los $50,000 de pauta. Mismo ROAS, mismo "éxito" aparente, pero uno gana y el otro pierde. Este ejemplo, que parece extremo, es el día a día de muchas PyMEs que escalan campañas mirando solo el ROAS del panel.

La lección práctica es que el ROAS es un termómetro de tus anuncios, mientras que el ROI es un termómetro de tu negocio. Ninguno es mejor que el otro; son complementarios. Un gestor de campañas necesita el ROAS para tomar decisiones rápidas a diario —subir presupuesto en un anuncio, pausar otro, mover dinero entre Google y Meta—, porque el costo del producto no cambia esas decisiones tácticas de un día para otro. Pero un dueño o director necesita el ROI para decidir si el canal completo merece más inversión, porque a él le toca pagar el producto, el fee, las comisiones y los impuestos. Cuando estas dos miradas no se conversan, aparecen las decisiones equivocadas: el gestor celebra y escala, y el dueño se pregunta por qué el banco no refleja esa "rentabilidad".

En Ecuador esta distinción es especialmente relevante porque muchas PyMEs miden solo ROAS (porque es lo que la plataforma de anuncios reporta de forma automática) y nunca calculan su ROI verdadero. El resultado es que escalan campañas que se ven rentables en el panel de Meta pero que, sumando fee, producto y logística, no dejan ganancia. En Orbis, con más de 18 años de experiencia y más de 500 clientes, trabajamos justo en cerrar esa brecha: no nos quedamos en el ROAS bonito del panel, sino que construimos el puente entre la métrica de pauta y la utilidad real del negocio. Eso es parte de lo que llamamos ingeniería de ingresos: que cada peso invertido tenga trazabilidad hasta la venta, y que tú sepas si estás ganando de verdad o solo en apariencia. Si quieres una lectura precisa de tu caso, más allá de lo que arroja esta calculadora orientativa, lo mejor es platicarlo con un asesor que mire tus números completos.

¿Qué se considera un buen ROAS y un buen ROI en marketing digital?

Es la pregunta natural en cuanto la calculadora te arroja un número: "¿este 3.2x es bueno o malo?". La respuesta honesta —y la que casi ninguna agencia te da sin rodeos— es que depende de tu margen, tu industria y tu modelo de negocio. No existe un ROAS universalmente "bueno". Lo que para una marca de moda con 70% de margen es excelente, para un negocio de reventa con 12% de margen puede significar pérdidas. Aun así, podemos darte marcos de referencia útiles para interpretar lo que ves en pantalla.

Rangos de referencia para el ROAS

Como regla general, y solo como punto de partida para interpretar tu resultado, en el mercado se suelen leer los tramos de ROAS así:

  • ROAS menor a 1x: estás perdiendo dinero en pauta. Recuperas menos de lo que inviertes en anuncios. Urge revisar segmentación, oferta y conversión antes de invertir un peso más.
  • ROAS entre 1x y 2x: apenas rentable a nivel de pauta. Recuperas la inversión publicitaria, pero el margen es delgado y probablemente no cubre el resto de tus costos.
  • ROAS entre 2x y 4x: terreno saludable para muchos negocios. Suele considerarse el rango donde una campaña empieza a sostener tanto la pauta como una parte de los costos operativos.
  • ROAS de 4x o más: rendimiento fuerte. Es momento de pensar en escalar con estrategia, siempre cuidando que el ROI real acompañe.

Ojo: estos rangos son orientativos y dependen totalmente de tu margen. El llamado "ROAS de equilibrio" (break-even ROAS) es el punto donde no ganas ni pierdes, y se calcula a partir de tu margen. Si tu margen bruto es del 25%, tu ROAS de equilibrio es aproximadamente 4x: por debajo de eso, pierdes dinero aunque el panel de anuncios diga lo contrario. Si tu margen es del 60%, tu equilibrio ronda 1.7x, así que un ROAS de 3x ya es muy rentable. Por eso dos negocios con el mismo ROAS pueden estar en situaciones opuestas.

El ROI como medida de verdad

El ROI es más fácil de interpretar moralmente: un ROI positivo significa que ganaste más de lo que invertiste en total; un ROI negativo, que perdiste. Un ROI de +100% significa que duplicaste tu dinero. Pero recuerda que el ROI depende de qué tan completo seas al sumar costos: si solo cuentas la pauta, tu ROI se ve inflado; si cuentas todo (pauta, fee, producto, comisiones, logística), obtienes el número que de verdad importa para tu bolsillo.

Por qué la industria cambia tanto el "buen número"

El contexto sectorial pesa muchísimo, y por eso comparar tu ROAS con el de un conocido de otro giro casi nunca sirve. Hay industrias con márgenes altos y ciclos de compra cortos —servicios profesionales, software, infoproductos— donde un ROAS de 2.5x ya deja utilidad cómoda. Hay otras con márgenes bajos y mucha competencia en la subasta de pauta —electrónica, reventa, ciertos sectores de e-commerce— donde necesitas 5x o 6x solo para no perder. Y hay negocios cuyo verdadero valor está en la recompra: una primera venta apenas rentable puede ser excelente si ese cliente regresa cada mes. Por eso, antes de juzgar tu número, conviene preguntarte cuánto margen real deja tu producto, qué tan caro está tu mercado en la subasta y si tus clientes compran una sola vez o muchas. Esos tres factores reordenan por completo lo que para ti es "bueno".

Lo que importa más que el número absoluto

En la práctica, lo más valioso no es alcanzar un número mágico, sino tres cosas: conocer tu ROAS de equilibrio (para saber tu piso), mejorar tu retorno mes a mes (la tendencia importa más que la foto fija), y escalar sin que el retorno se desplome (muchas campañas rentables dejan de serlo al subir el presupuesto, porque agotan a la audiencia más fácil de convertir). Un retorno modesto pero estable y escalable suele valer más que un ROAS altísimo en una campaña diminuta que no puedes crecer. Este último punto es clave y muchos lo ignoran: es relativamente fácil tener un ROAS de 8x invirtiendo $5,000 al mes contra tu audiencia más caliente; el reto real es sostener un ROAS sano cuando inviertes $100,000 y tienes que llegar a públicos más fríos. La pregunta de negocio no es "¿qué tan alto es mi ROAS?", sino "¿cuánto puedo invertir manteniendo un retorno rentable?", porque ahí es donde está el crecimiento.

En Ecuador, además, hay que leer el retorno con el calendario en la mano. Durante el Hot Sale a mediados de año y El Buen Fin en noviembre, la competencia por la pauta sube y los costos por clic se encarecen, así que un ROAS que en temporada baja sería excelente puede comprimirse en esos picos —aunque el volumen de ventas compense de sobra. Interpretar tu número sin contexto de temporada lleva a conclusiones erróneas. En Orbis, con una calificación de 4.9★ y operando como Google Partner, ayudamos a las empresas a definir su umbral de rentabilidad real y a leer sus métricas con ese contexto, en lugar de perseguir un número ideal de internet que no aplica a su negocio. Esta calculadora te da una primera fotografía; el diagnóstico fino, atado a tu margen y tu temporada, lo construimos contigo.

¿Es confiable el resultado de la calculadora? ¿Qué tan preciso es?

Seamos completamente transparentes, porque la honestidad es parte de cómo trabajamos: el resultado de esta calculadora es orientativo, no un dictamen contable. Es una herramienta diseñada para darte, en segundos, una fotografía clara y útil de tu retorno con base en dos datos centrales —tu inversión y tus ingresos— más un margen opcional. Eso la hace perfecta para entender la magnitud de tu situación, comparar escenarios rápidamente y detectar si vas bien o mal encaminado. Pero hay límites que debes conocer para usarla con criterio.

Qué sí hace bien la calculadora

  • Calcula con precisión matemática tu ROAS, tu ROI y tu ganancia neta a partir de los números que ingresas.
  • Te da una recomendación contextual según el tramo de ROAS en el que caes, para que sepas si el foco debe estar en corregir, optimizar o escalar.
  • Te permite hacer simulaciones "qué pasaría si": cambiar la inversión o los ingresos y ver al instante cómo se mueve tu retorno.
  • Te manda el detalle a tu correo para que lo guardes y lo compares más adelante.

Qué NO puede capturar (y por qué importa)

Aquí está la parte que casi nadie te explica. La precisión del resultado depende por completo de la calidad de los datos que ingresas y de varios factores que ningún cálculo en línea puede ver:

  • Atribución. ¿Esos ingresos vinieron realmente de tu marketing, o también de recomendaciones, clientes recurrentes o tráfico orgánico que ya tenías? Atribuir mal infla o desinfla tu retorno. En Ecuador, donde muchas ventas se cierran por WhatsApp o teléfono después de ver un anuncio, la atribución es especialmente difícil y suele subestimar el verdadero impacto de la pauta.
  • Costos ocultos. La calculadora, salvo el margen opcional, no descuenta automáticamente el costo de tu producto, comisiones de marketplace, envíos, devoluciones, impuestos ni el fee de gestión. Un retorno que se ve positivo puede achicarse al sumar todo eso.
  • El ciclo de compra. Muchos negocios no venden de inmediato. Si inviertes este mes pero la venta cierra dos meses después, comparar inversión e ingresos del mismo periodo distorsiona el cálculo.
  • El valor de por vida del cliente (LTV). Una campaña puede parecer apenas rentable en la primera compra, pero ser extraordinaria si ese cliente vuelve a comprar durante años. La calculadora solo ve la foto de hoy, no la película completa.

Por eso, dentro de la propia herramienta verás la nota de que se trata de un cálculo orientativo que no considera todos los costos ni la atribución real. No es una limitación que escondamos: es honestidad. Preferimos que tomes decisiones con expectativas correctas a que confíes ciegamente en un número que no cuenta toda la historia.

Un error de entrada muy común en Ecuador

La precisión se rompe casi siempre por un mismo motivo: la gente ingresa todos sus ingresos del mes como si todos vinieran del marketing. Si tu negocio en Ecuador vendió $500,000 el mes pasado, pero $300,000 fueron de clientes que ya tenías, recomendaciones de boca en boca y tráfico orgánico que llega solo, entonces el ingreso atribuible a tu pauta no es $500,000, sino los $200,000 que de verdad generaron las campañas. Meter la cifra completa infla tu ROAS y tu ROI de forma artificial, y te lleva a creer que una campaña rinde mucho más de lo que rinde. El error opuesto también existe: negocios que subestiman su retorno porque no cuentan las ventas que cerraron por WhatsApp o por teléfono días después de que la persona vio el anuncio. Ambos extremos distorsionan el cálculo, y ninguna calculadora puede adivinar cuál es tu caso: eso solo lo resuelve una medición bien montada.

Cómo sacarle el máximo provecho

Para que el resultado se acerque lo más posible a tu realidad, ingresa ingresos realmente atribuibles a tu marketing (no todas tus ventas del mes), usa el campo de margen de utilidad para acercarte a un retorno más honesto, y trátalo como un punto de partida para conversar, no como tu estado de resultados. La calculadora es excelente para encender la luz roja o verde; el diagnóstico fino requiere mirar tus cuentas completas. Un buen hábito es usarla para comparar escenarios más que para fijar una verdad absoluta: prueba qué pasa con tu retorno si subes la inversión un 20%, o qué tendría que pasar con tus ingresos para llegar a un ROAS de 3x. Esa lógica de simulación es donde más valor te da, porque te entrena para pensar en términos de retorno antes de tomar decisiones de presupuesto.

Esa es justamente la diferencia que aporta una agencia con método. En Orbis, con más de 18 años de experiencia, más de 500 clientes y un enfoque que llamamos Business Assurance —procesos documentados y auditables, ingeniería de ingresos y cumplimiento por diseño—, no nos conformamos con un número aproximado. Conectamos tus anuncios con tu CRM y tu medición para atribuir correctamente, descontamos los costos reales y leemos el retorno en el horizonte de tiempo correcto. Si tu resultado en Ecuador te dejó dudas o quieres pasar de la estimación a la certeza, lo mejor es que un asesor revise tus números contigo: es la única forma de saber, sin humo, cuánto rinde de verdad tu inversión.

Mi ROI o ROAS salió bajo o negativo, ¿qué hago para mejorarlo?

Primero, una buena noticia: que la calculadora te haya mostrado un retorno bajo o negativo no es una mala noticia, es un diagnóstico valioso. Saber que estás perdiendo dinero —o que apenas empatas— es el primer paso para corregir el rumbo, y es muchísimo mejor que seguir invirtiendo a ciegas. La mayoría de las campañas con bajo retorno no tienen un solo problema, sino una suma de fugas pequeñas. La buena noticia es que casi siempre son corregibles. Aquí te dejamos el orden en que conviene revisar, de mayor a menor impacto.

1. Revisa la conversión antes que la pauta

El error más común es echarle la culpa a los anuncios cuando el problema está en el destino. Si tu anuncio funciona pero tu sitio o tu landing convierte mal, estás pagando por visitas que se van sin comprar. Antes de tocar el presupuesto, pregúntate: ¿tu página carga rápido?, ¿se ve bien en celular (la mayoría del tráfico en Ecuador es móvil)?, ¿el mensaje del anuncio coincide con lo que la persona encuentra al llegar?, ¿el camino a la compra o al WhatsApp es claro y sin fricción? Mejorar la tasa de conversión (CRO) suele ser la palanca que más rápido recupera rentabilidad, porque multiplica el valor de cada peso que ya estás invirtiendo.

2. Afina segmentación y oferta

Un ROAS bajo muchas veces significa que le estás hablando a la persona equivocada o con el mensaje equivocado. Revisa si tu segmentación es demasiado amplia (gastas en gente que nunca comprará) o demasiado estrecha (saturas a la misma audiencia). Y revisa tu oferta: a veces el problema no es el marketing, es que tu propuesta no es lo bastante atractiva frente a la competencia. Una oferta clara, con un diferenciador real y una razón para actuar ahora, levanta el retorno más que cualquier ajuste técnico.

3. Cierra la fuga del seguimiento

En Ecuador este punto es enorme. Muchísimas ventas se cierran por WhatsApp, y si los prospectos que generan tus anuncios se enfrían porque nadie responde a tiempo, tu ROAS se desploma sin que el problema esté en la pauta. Integrar tus campañas con un CRM (como Kommo) y automatizar el seguimiento (con herramientas como Zapier) para que ningún lead quede sin respuesta puede transformar un retorno mediocre en uno saludable, sin gastar un peso más en anuncios.

4. Revisa tus números reales, no solo los del panel

A veces el retorno "bajo" es en realidad un problema de margen o pricing, no de marketing. Si tu producto deja poco margen, ningún ROAS razonable te dará un ROI sano. En esos casos la solución pasa por subir precio, mejorar el ticket promedio (ventas cruzadas, paquetes) o reducir el costo de adquisición, no por gastar más en anuncios. También vale la pena revisar si estás midiendo bien: un retorno que se ve negativo puede deberse a que cuentas la inversión de este mes contra ingresos que aún no llegan, cuando tu ciclo de compra es largo. Antes de declarar que una campaña "no funciona", asegúrate de estar comparando peras con peras en la misma ventana de tiempo.

5. Dale tiempo y no apagues lo que apenas arranca

Un error frecuente, sobre todo en Ecuador donde la presión por resultados inmediatos es fuerte, es matar campañas demasiado pronto. Las plataformas de anuncios necesitan una fase de aprendizaje para encontrar a tu mejor audiencia, y los primeros días casi siempre muestran un retorno peor del que tendrás en estabilidad. Apagar y reencender campañas constantemente reinicia ese aprendizaje y quema presupuesto sin darle oportunidad de optimizar. La paciencia, dentro de límites razonables y con datos suficientes, es parte de mejorar el retorno: a veces no necesitas cambiar nada drástico, solo dejar que el sistema aprenda mientras tú afinas la conversión y el seguimiento en paralelo. La clave es distinguir entre una campaña que necesita tiempo y una que de plano está mal planteada; esa lectura se hace con datos, no con ansiedad.

Checklist rápido para subir tu retorno

  • Optimiza la conversión de tu sitio o landing antes de subir presupuesto.
  • Refina segmentación: corta lo que no convierte, reinvierte en lo que sí.
  • Mejora tu oferta y tu mensaje para destacar frente a la competencia local.
  • Responde rápido: conecta anuncios, WhatsApp y CRM para no perder leads.
  • Atribuye bien: asegúrate de medir las ventas que de verdad vienen del marketing.
  • Aprovecha las temporadas: planea con anticipación Hot Sale y El Buen Fin, cuando la intención de compra se dispara.
  • Cuida el margen: revisa pricing y costos, no solo la pauta.

La verdad es que pasar de un retorno negativo a uno rentable rara vez es cuestión de un truco, sino de revisar el embudo completo con método. Eso es exactamente lo que hacemos en Orbis. Con más de 18 años ayudando a empresas en Ecuador y una calificación de 4.9★, no nos limitamos a "ponerte más anuncios": diagnosticamos dónde se está fugando tu rentabilidad —conversión, segmentación, seguimiento, margen— y la cerramos pieza por pieza, con la lógica de ingeniería de ingresos en la que cada acción debe empujar una venta. Si tu resultado salió en rojo o apenas a flote, no estás solo y no es el final del camino: es justo donde más rápido se recupera rentabilidad. Cuéntanos tu caso y te decimos, sin rodeos, por dónde empezar.

¿Recibo el resultado por correo y qué pasa con mis datos al usar la calculadora?

Sí. Cuando completas la Calculadora de ROI y ROAS y envías tus datos, recibes en tu correo un resumen claro y bien diseñado con tu ROAS, tu ROI, tu ganancia neta y una recomendación personalizada según el tramo de retorno en el que caíste. La idea es que no solo veas el número en pantalla, sino que te lo lleves contigo: así puedes guardarlo, compartirlo con tu socio o tu equipo, y compararlo más adelante cuando vuelvas a medir. Es una herramienta gratuita pensada para darte valor real, no un trámite vacío.

Qué incluye el correo que recibes

  • Tu ROAS destacado, con el contexto de cuántos ingresos generó cada peso invertido en publicidad.
  • Tu ROI y tu ganancia neta, calculados sobre la inversión y los ingresos que ingresaste.
  • Una recomendación honesta: si estás perdiendo dinero, si apenas eres rentable, si vas por buen camino o si tienes un excelente retorno listo para escalar.
  • Una nota de transparencia recordándote que el cálculo es orientativo y no sustituye una medición completa con atribución y costos reales.

Qué pasa con tus datos

Aquí queremos ser directos, porque la confianza se gana con claridad. Los datos que ingresas —tu nombre, correo, y opcionalmente empresa, sitio web y teléfono— se usan para dos cosas: enviarte tu resultado y permitir que un asesor de Orbis te contacte si quieres llevar esos números a la realidad. No vendemos tus datos a terceros ni los usamos para fines ajenos a ese contacto. Operamos con cumplimiento por diseño, lo que significa que el respeto a la normativa vigente y el cuidado de la información de las personas no es un parche al final, sino parte de cómo construimos cada proceso desde el inicio. Esta forma de trabajar es uno de los pilares de lo que llamamos Business Assurance.

En Ecuador, donde la desconfianza hacia el "humo" digital es legítima y el consumidor valora que un negocio se vea serio, esta transparencia importa. Por eso, cuando un asesor te contacta, no es para presionarte ni para venderte algo que no necesitas: es para ofrecerte una lectura más precisa de tu retorno, una que la calculadora por sí sola no puede dar porque no ve tu atribución real, tus costos completos ni el valor de por vida de tus clientes. Tú decides si esa conversación tiene sentido para tu negocio.

Por qué te pedimos tus datos y no solo te mostramos el número

Una pregunta razonable es: si el cálculo se hace al instante en pantalla, ¿por qué pedir el correo? Hay dos motivos honestos. El primero es que el resumen por correo tiene un valor práctico: queda guardado, lo puedes reenviar a tu socio, contador o equipo, y te sirve de referencia para comparar dentro de unos meses cuando vuelvas a medir y veas si tu retorno mejoró. El segundo es que una herramienta gratuita como esta es nuestra forma de aportar valor primero y, si tiene sentido para ti, abrir una conversación. No es un truco para llenar una base de datos: es un intercambio justo. Tú obtienes un diagnóstico útil y la opción —nunca la obligación— de profundizar con alguien que sabe leer estos números en serio. Si solo querías la cifra rápida, la tienes en pantalla y en tu bandeja, y ahí termina todo si así lo prefieres.

Qué esperar si decides hablar con un asesor

Si optas por el contacto, no recibirás una llamada de venta agresiva ni una presentación genérica. La conversación parte de tu propio número: revisamos juntos qué metiste en la calculadora, qué falta para que el cálculo sea realista (atribución, costos, ciclo de compra) y qué palancas concretas moverían tu retorno hacia arriba. En muchos casos, esa primera plática ya te deja claridad sobre si tu problema está en la pauta, en la conversión, en el seguimiento o en el margen —y eso, por sí solo, ya es accionable, contrates o no algo después. Trabajamos así porque creemos que la confianza se construye demostrando, no prometiendo.

Por qué vale la pena dar el siguiente paso

La calculadora te da una fotografía; un asesor te da la película. La diferencia entre saber tu ROAS aproximado y entender de verdad cuánto rinde tu inversión está en conectar tus anuncios con tu CRM, atribuir correctamente las ventas (incluyendo los cierres por WhatsApp tan comunes en Ecuador), descontar tus costos reales y leer el retorno en el horizonte de tiempo correcto. Eso es lo que hacemos en Orbis con más de 18 años de experiencia, más de 500 clientes, una calificación de 4.9★ y nuestra condición de Google Partner, trabajando con plataformas como Meta, Google, Shopify, Kommo, Zapier, Pinterest y Spotify.

En resumen: usar la calculadora es gratis, te llega un resultado útil a tu correo, tus datos se manejan con responsabilidad y solo para contactarte sobre tu retorno, y el siguiente paso —hablar con un asesor— es completamente opcional y sin compromiso. Si tu número te dejó con ganas de mejorarlo o de entenderlo a fondo, esa conversación es la forma más rápida de pasar de la estimación a un plan medible. Y si solo querías la fotografía rápida, ya la tienes en tu bandeja de entrada. Como decimos en Orbis: resultados que se ven en el dashboard, no solo en la presentación.